Un estudio realizado por INNOVES analiza las barreras sociales existentes en la actualidad para las mujeres emprendedoras.
Aunque los valores de Economía Social como la autoayuda, la autorresponsabilidad, la democracia, la igualdad, la equidad y la solidaridad, constituyen una firme plataforma para la igualdad de género, ha sido con la Ley 5/2011 de 29 de marzo de Economía Social, recientemente publicada, la que ha proclamado expresamente entre los principios orientadores de la actuación de las Entidades de Economía Social la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Ésta es la principal conclusión del estudio “Barreras sociales de las mujeres para emprender”, cuya elaboración ha coordinado Fundación INNOVES, con la colaboración de la Dirección General de Economía Social y Emprendedores de la consejería de Economía, Innovación y Ciencia, con un único objetivo, mostrar las estrategias a llevar a cabo por las Entidades de Economía Social y las personas que las conforman, algunas de ellas dirigidas especialmente a las mujeres emprendedoras y empresarias para su empoderamiento, con el fin de contribuir a la consecución de una igualdad de género real.
En este contexto, el estudio analiza las principales causas que provocan esta brecha en el emprendimiento de la mujer, las cuales se deben a la invisibilidad del trabajo productivo de las mujeres, la segregación laboral, los usos del tiempo y conciliación de la vida laboral, personal y familiar y las desigualdades salariales entre otras.
Si bien es cierto que la igualdad legal entre mujeres y hombres se logró en la mayoría de los países hace muchos años, no ha ocurrido así con la igualdad real y efectiva, como evidencian multitud de Estudios, Informes o Estadísticas sobre la igualdad de género. Organismos internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, tienen la convicción que superando las discriminaciones y desigualdades mejorará el funcionamiento de la Economía; pero lograr la igualdad entre mujeres y hombres, además de una cuestión de eficiencia económica es sobre todo, una cuestión de justicia social.
En el ámbito de la Economía Social, parece evidente que los principios cooperativos aboguen por la igualdad laboral entre hombres y mujeres, pero la mujer emprendedora vive y se relaciona dentro de una estructura social, económica y laboral más grande y compleja en la que a lo largo de la historia ha luchado tenazmente para romper con prejuicios y situaciones discriminatorias. Desde INNOVES se sigue apostando por modelos de emprendimiento empresarial que consigan la integración social de las mujeres en el mundo de la Economía Social, consiguiendo la eficiencia económica, pero sobre todo la implicación de las empresas que repercuta en una sociedad más justa.
Los datos definitivos del estudio se publicarán próximamente en www.esinforma.es y en www.innoves.es